13.11.09

Leer, por Carlo Frabetti

Leer La vida es sueño en un libro, ver la obra por televisión o verla representada por actores de carne y hueso en un teatro son experiencias muy distintas; pero las sobrecogedoras palabras de Segismundo (“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ficción...”) son las mismas en uno u otro caso. El problema es que Calderón no tiene cabida en una televisión que no quiere que reflexionemos sobre la vida, sino que la desperdiciemos consumiendo baratijas. El problema es que la televisión, mediante una publicidad omnipresente reforzada por todo tipo de subproductos culturales, intenta convencernos de que la felicidad consiste en consumir mucho y el éxito en ser más que los demás (en lugar de ser más con los demás, que es la única forma de crecer).
En los países ricos, una persona puede recibir hasta mil impactos publicitarios diarios, es decir, mil invitaciones -una por minuto- a consumir cosas inútiles (puesto que las útiles las consumimos sin necesidad de que nadie nos convenza). Este bombardeo incesante es especialmente nocivo para los niños y los adolescentes, y es la principal causa de que les resulte tan difícil sustraerse al frenesí mediático y lograr el sosiego necesario para la lectura. Y precisamente por eso es necesario fomentarla, facilitarles a los niños el encuentro con los libros. Porque la lectura es tal vez el único oasis al que tienen acceso en este desierto de las ideas y los valores por el que vagamos sin rumbo. La lectura es el único ámbito de libertad que el niño tiene a su alcance.


Y quienes queremos fomentar la lectura hemos de ser conscientes, ante todo, de que nuestros enemigos no son las nuevas tecnologías, sino quienes las ponen al servicio del embrutecimiento, la competitividad y el consumo desaforado. El enemigo de la palabra no es la imagen, sino la manipulación de ambas cosas.

El enemigo, en última instancia, es un capitalismo salvaje que todo lo convierte en mercancía para luego convertirlo en basura.

Fragmento de un artículo de CARLO FRABETTI, sobre la lectura

Más...

4.11.09

Lucini aborda la cultura indígena del Oeste en una obra monumental

Recuerda Javier Lucini (Madrid, 1973) que cuando a Fellini le dijo un profesor que dejara de hacer el payaso le hicieron el niño más feliz del mundo. "A mí me sucedía lo mismo cuando me acusaban de hacer el indio", explica. "Mi abuelo era un fanático de las películas del Oeste y me inculcó el gusanillo cuando me contaba que en su tierra, Canarias, había también indios, los guanches. Luego he seguido cultivando esa pasión, y de seis años a esta parte no he parado de viajar a Montana, Wyoming, Colorado, Utah. Allí cambió de veras la imagen que tenemos de este pueblo".

Fruto de estos vaivenes es Apacherías del salvaje oeste, una obra monumental de casi 500 páginas que acaba de ver la luz en la editorial sevillana Mono Azul, y en el que Javier Lucini reúne medio centenar de textos en los que revela interesantísimos aspectos de la cultura india norteamericana.

Todo empezó cuando el escritor madrileño tradujo para el mismo sello Soy apache, las memorias del indio Gerónimo, que ya han liquidado una primera edición y van camino de dar a la imprenta la segunda. "Me pidieron que escribiera un prólogo para ese libro, pero cuando quise darme cuenta llevaba 30 páginas. El editor, Jabo H. Pizarroso, lo tuvo claro: eso no es un prólogo, me dijo, es un libro", recuerda.

El proyecto fue creciendo, y finalmente Apacherías ha visto la luz como una mezcla de novela autobiográfica, libro de viajes, texto histórico, antropológico... Y todo ello trufado de referencias al cine y la literatura, así como de anécdotas más o menos sorprendentes.

Así, el lector de Apacherías del salvaje oeste descubrirá entre otras cosas de dónde procede el nombre de Gerónimo, o por qué empezó a utilizarse como grito de guerra; aprenderán que el cráneo del gran jefe indio, según todos los indicios, ha servido durante años como cáliz para las ceremonias iniciáticas de una secta en la que, cuentan, ha militado media familia Bush; sabrá que Bob Dylan trabajó en un filme de indios y vaqueros, desvelará las claves de la toma de Alcatraz y la renuncia del actor Marlon Brando a un Oscar, en cuya ceremonia se presentó en su lugar una india sioux; viajarán de la mano de Lucini al festival de poesía cowboy de Elko, Nevada; y sabrán cómo se veían a sí mismos los indios en el cine, y las carcajadas que les provocaba ver cómo doblaban en pantalla con frases rimbombantes las procacidades que ellos antes habían pronunciado ante las cámaras, como por ejemplo "el capitán os manda llamar" cuando en realidad decían "el capitán la tiene pequeña".

"Lo más importante es que mucha gente tiene la impresión de que los indios son personajes que pertenecen al pasado, que están como desaparecidos de la conciencia colectiva", denuncia Lucini. "Pero la lucha sigue, todavía hay muchos indios, sobre todo los ancianos, que siguen peleando para conservar sus ceremonias, su lengua.

Y agrega: "En Estados Unidos los presidentes sólo se acercan a ellos para hacerse la foto y formular promesas que luego jamás cumplen, y Obama no ha sido una excepción. Ahora ya no hace falta mandarles al Séptimo de Caballería", explica el escritor. "Hay métodos más sutiles, como el alcohol. Los bebés nacen con alcoholismo fetal, condenados desde muy temprana edad".

¿Seguirá Javier Lucini haciendo el indio, o ya ha dicho cuanto tenía que decir sobre esta centenaria cultura? "Me temo que seguiré. Ahora, de hecho, estoy traduciendo un libro de Sarah Winnemuccar, e inmediatamente después quiero acometer la traducción de las memorias de Nube Roja. Hay mucho por hacer aún", apostilla._


3-11-2009 EL CORREO DE ANDALUCÍA

LEE UN FRAGMENTO DEL LIBRO AQUÍ


Más...

23.10.09

Soltó las crines

Con papel verjurado de alta calidad, tripas de noventa gramos, de un papel suave, sedoso y que acuna la lectura, tipográficamente inquieto, recóndito, melodioso y de ojo grande, el libro APACHERÍAS DEL SALVAJE OESTE, comienza a agitar sus crines y camina ya veloz al encuentro de sus lectores que al fin y al cabo son los principales actores de este western. Desde este mismo blog puedes acceder a la lectura de una de las Apacherías del libro, un capítulo que te puedes descargar para entrar de lleno en el territorio Apache.

Más...

20.10.09

De nuevo Benjamin Franklin

En unas recientes declaraciones, el escritor norteamericano Gore Vidal indica que de alguna manera el momento de Estados Unidos ha llegado a su fin y que su actual presidente, Barack Obama, no va a saber lidiar con el partido republicano que en palabras de Gore Vidal "no es un partido político. Es una mentalidad, como las juventudes hitlerianas. Rebosa de odio. No hay forma de convencerlos para sumar esfuerzos. No merece la pena siquiera intentarlo. La única forma de tratar con ellos es aterrorizarlos, pero (Obama) es demasiado delicado para ello."

No sabremos si acertará o no en sus predicciones entre las que está la de asumir que Afganistán será de alguna forma el punto de inflexión para el imperio americano. También Gore Vidal ilustra esta predicción citando a Benjamín Franklin, (autor del que en Mono Azul editora hemos publicado su "Autobiografía"), y asegurando que el propio Benjamín Franklin, "previó todo esto. Le cito porque la mayoría de los norteamericanos ni siquiera saben ya quién era. Cuando se elaboraba la Constitución en Filadelfia en 1781, Franklin se limitó al papel de observador. No quiso participar en ella", y explicó su postura a unas viejecitas de esa manera "Van ustedes a tener una república si es que logran mantenerla, porque todas las constituciones como ésta han fracasado desde el comienzo de los tiempos por culpa de la corrupción de las personas".

Gore Vidal concluye sus declaraciones dando en el blanco de la diana de todo este asunto al afirmar que Estados Unidos es un país bajo amenaza porque somete a amenazas a otros países. "nuestra política...", sigue diciendo Gore Vidal, "era tal que tenía necesariamente que haber en el mundo árabe muchos locos decididos a hacernos saltar por los aires como represalia por los crímenes que, en su opinión, habíamos cometido contra ellos. Hasta el más tonto podía verlo venir. Y yo soy lo suficientemente tonto como para haberlo visto. "

(MONO AZUL EDITORA 2009)

Más...

9.10.09

Apacherías del Salvaje Oeste, de Javier Lucini


Ya se encuentra en imprenta el líbro "Apacherías del Salvaje Oeste", de Javier Lucini. Tras la traducción de SOY APACHE, las memorias del indio Gerónimo, Javier Lucini nos acompaña en un recorrido fascinante, inmenso y fundamental por el territorio apache, por la comarca de la apachería y por la memoria de los hombres que a un lado y a otro de la dignidad y de la justicia marcaron a trazo grueso los contornos de la épica western y de una de los tiempos decadentes más maravillosos de la historia contemporánea. Un libro híbrido, novela de ficción real, un libro de viajes y de reflexiones, un libro sobre literatura, historia y cine. En breve podrán encontrarlo en librerías.

Más...

 

MONO AZUL EDITORA