11 de junio de 2008

Raro es editar, más, leer

Artículo publicado el 15 de mayo en el Diario JAÉN.
Bernardo Munuera Montero.

A muchos de mis lectores no les gustará el artículo que voy a escribir hoy, no por nada, sino porque no leen libros. Les aviso para que se ahorren un par de minutos y los inviertan en ver quién se ha muerto hoy y quién se ha lastimado un tobillo en el Osasuna.
Vuelvo a hablar de libros y esta vez de edición, de edición independiente. Cuando me refiero a editoriales como Pepitas de Calabaza, Hijos del Hule, Melusina. Periférica, Sexto Piso, Raro, El olivo azul, Funanbulista, Libros del Asteroide, Minúscula, Nórdica, Alba, Trama, Candaya, Xordica, Mono Azul e Impedimenta, la gente con la que estoy se le suelen marcan las cejas porque mueven las orejas y fruncen el ceño y pasan a establecerse en cuerpo y alma en una actitud rara, como alelada.
Hace dos días asistí en el multicolor Casino de Artesanos de la capital a la presentación del último título editado por Ediciones Raro, editorial independiente radicada en Jaén y a cuya editora, Rakel Rodríguez, aún no conocía. Deseaba hacerlo porque en estos momentos también estoy enfrascado en asuntos de edición, de edición independiente y ya me hubiese gustado cambiar dos, tres, quinientas impresiones sobre el oficio de editor. Rakel, me la debes.
Mientras escuchaba a los participantes de la presentación del libro Retazos de Jaén (Ediciones RaRo, 2008 ) me preguntaba qué causa hay en que una chica como Rakel se lance a contactar con autores, revisar originales, buscar formatos, manejar tipos de papel, pelearse con el de la imprenta, buscar diseñadores, maquetadotes, ilustradores en la selva en la que se ha convertido el mundo del libro. Hoy graniza y ventisca para editoriales como las que cito más arriba, no porque las grandes puedan con ellas sino porque los lectores son arrastrados por la ola mediática hacia el abismo de la zafiedad. Vila-Matas, autor del que me he leído casi todo lo que tiene editado, dice que la mejor literatura que puede encontrarse hoy en lengua castellana está en otro continente, en el sudamericano, y en otras editoriales, en las alternativas. Pero no sólo eso, las mejores traducciones también están ahí, el mejor quehacer editorial también está ahí, la excelencia en el oficio de la edición está hoy por hoy, se pongan como se pongan las grandes editoriales en las pequeñas y diminutas orfebrerías del libro. Editoriales pequeñas, independientes y que cuidan con suma meticulosidad cualquier labor de edición. Y encima, no son libros caros.
Creo que es el momento de que usted como lector y yo como opinante nos planteemos abrir el abanico editorial para redescubrir en muchos casos esas otras joyas literarias que están agazapadas en la edición independiente. Sólo nos bastará tener el suficiente arrojo para vencer mil trescientas inercias: inercia a no buscar qué queremos leer, inercia a comprar lo que otros nos dicen, inercia a la vagancia de abrir y leer un libro que nos llene, inercia a morir, a morirse sin leer, por ejemplo, alguno de los libros que se editan de manera independiente en nuestra tierra. Ediciones RaRo es un ejemplo. Sé que existen más porque no sólo de olivo y aceite virgen extra al cubo vive el jiennense sino de todo lo que lee y busca para leer.

2 comentarios:

Blumm dijo...

Soy el autor de este artículo y simplemente quería agradeceros su inclusión en este blog.
Saludos.

Jabo H Pizarroso dijo...

Gracias a tí BLUMM, el artículo es muy interesante. Te escribiremos al mail.
Estamos encantados de tener este primer encuentro.

Jabo.