11 de julio de 2008

MEMORIAS DO DESENVOLVIMIENTO


Un extranjero viviendo en su propio país
O STADO DE SAO PAULO, 11 de julio de 2008-07-11
Luiz Zanin Oricchio

Considerado como una de las mejores películas latinoamericanas de todos los tiempos, MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO, de Tomás Gutiérrez-Alea, se basa en el libro homónimo de Edmundo Desnoes, que nunca había sido traducido al portugués, a pesar de escribirse en el año 1965. Sale ahora, editado por Memorial de America latina, y traducido por Elen Dõppenschmitt.En prólogo del libro, Elen describe la trayectoria insólita de Memorias del Subdesarrollo. Desnoes fue el guionista de la adaptación cinematográfica.
Pero como muchas cosas fueron incorporadas en la película con respecto a la obra original, el propio autor decidió modificar el texto, y sumó a su vez partes del guión, al propio libro. Así, se produjo un movimiento de dos direcciones, del libro a la película y de ésta al libro. Por ejemplo, la visita de Elena a la casa de Hemingway, en las cercanías de La Habana, aparece en la película, pero no en la primera edición de la novela. Fue incluida en las ediciones posteriores. Los cuentos que aparecen al final del libro, jack el güagüero, créalo o no lo crea, yodor y qué puedo hacer, son mencionados en la acción por el protagonista, Sergio, interpretado en la película por el actor Sergio Corrieri.
¿Y quién es ese personaje? Una curiosa conciencia crítica de la Revolución Cubana, inventada por el novelista Desnoes y asumida por el cineasta Alea. Sergio ocupa una posición excêntrica, puesto privilegiado del narrador de ficción, no está ni aquí ni allá. No tiene centro de gravedad. Técnicamente, según la jerga de los revolucionários, es un burgués. Privilegiado, vive en un enorme apartamento dentro del barrio El Vedado, uno de los más luiosos de La Habana. Su familia abandona Cuba y se exilia para los Estados Unidos. Sergio se queda. Pero ese mundo ya no le pertenece. Está como situado en un rincón del tiempo y de la historia. No puede adherirse a una revolución en la que no cree, y no consigue adoptar y hacer suyo el sentimiento de la clase social a la que pertenece. Considera a la revolución mediocre. Piensa que la burguesia cubana es mediocre. Determina que su país, en si, es medíocre. No tiene un lugar en el mundo.
Desnoes utiliza un narrador en primera persona. Sergio es esa conciencia encapsulada, que intenta entender lo que ocurre, y al mundo, registrando sus pensamientos en un diario. Y así es como leemos Memorias del Subdesarrollo, como las páginas de un diario íntimo escritas por un desgarrado de la existencia. Esa sensación de estrañamiento es la que acompaña al lector desde la primera hasta la última página. Por eso, Sergio constata con curiosidad algo al visitar en la finca Vigía, en San Miguel del Padrón, el Museo Hemingway, donde el escritor americano vivio algunos años. Ha servido de residencia al Premio Nobel Hemingway y es uno de los orgullos de Cuba. En ese momento, al visitar ña hermosa casa del escritor, transformada en museo, Sergio constata la existencia de toda una serie de objetos, trofeos de caza, libros en inglés, fotos de España, carteles de toros, botas para cazar en África, para concluir diciendo, “Nunca le interesó Cuba a, papá hemingway”. Estaba allí sin estar. En Hemingway Sergio se ve a si mismo. Él es un extranjero en su propio pais.
(tr. Ismael Filgueira)

No hay comentarios: