29 de julio de 2008

Queipo de Llano y Sevilla

No se si fue casualidad, pero en tan sonada fecha como el 18 de julio, cuando se hacían 72 años del inicio de la guerra civil española, cuando y ahora recuerdo las viñetas de Picasso sueño y mentira de Franco, ...

Franco el voz de ganso atravesó el estrecho con sus huevos de tubérculo para asesinar a la población civil española que con sus problemas peleaba por gestinar ella misma su soberanía y sus gobiernos mediante una república, digo que el día ese 18 de julio, el ayuntamiento de Sevilla le retiró el título de hijo adoptivo a Gonzalo Queipo de Llano. Por una amplia mayoría. La editorial Crítica rescató hace poco un libro del historiador Fransico Espinosa titulado "La justicia de Queipo", en el que se da cuenta de manera veraz y contrastada de los primeros meses de la guerra y de la forma en la que las fuerzas rebeldes tomaron la ciudad de Sevilla. No fueron unos pocos y aguierridos hombres como le gustaba contar a Queipo, unos pocos contra las hordas rojas, no, fueron unas nutridas tropas regulares, con moros, requetés y soldados que sembraron el terror en la ciudad durante varios meses. Queipo por su cuenta se creyó un pequeño Goebbels y empapadito de alcohol radiaba el papanatismo de sus hazañas por la noche cuando la cólera se calmaba o todavía no, cuando aún resonaban los disparos de fusilería en las cunetas y las familias de los escapados o de los que al día siguiente iban a morir lloraban su miedo en la oscuridad. Es de señalar por tanto que una prestigiosa ciudad como Sevilla haya quitado de su paño de honor el nombre de un tipo que infundía terror en función de una idea salvadora que le purificaría a él y a los demás, un sinvergüenza. No queremos tanto salvapatrias, hacen demasiado daño.

No hay comentarios: