1 de marzo de 2008

SUPLICANDO TERNURA A LOS GATOS, Jabo H. Pizarroso

Edición rústica · 15 x 20 cm · 156 páginas · 15 € · comprar

En un barrio ilusorio de una ciudad cualquiera, hombres y mujeres desesperados tratan de redimir una culpa extraña, que empaña el aire como un cielo gris eterno. ¿Cómo podemos suplicar ternura a los gatos? Una chica joven que lava y refriega a diario todos y cada uno de los vasos que se ensucian en el bar de su padre, un ascensor suspendido en la nada de una muerte, un hombre que vive en una tienda de campaña en medio de unas piscinas destartaladas y que todavía busca a su hijo, una pareja de jóvenes que tratan de reconstruir la fidelidad y la confianza, dos niños que no paran de mirar por la ventana de su casa a la espera de que vuelva el padre o el fantasma, una estación de esquí, y un desconocido que se cuela en una tranquila casa haciéndose pasar por un familiar. Escenarios cotidianos. Personajes de los que sabemos su nombre y su herida, pueblan este misterioso libro de cuentos. Un gato, aunque arañe, también esconde ternura. ¿Une más el daño que el amor?
"Pedro Ventura llegó un domingo diferente a todos los domingos del tiempo al Porvenir, el barrio en el que había vivido cuando era niño, igual a todos los niños del mundo."



Jabo H. Pizarroso, Vitoria 1973.
Este es su primer libro de cuentos.
Suele escribir su nombre con una falta de ortografía.
Lo explica así: ...es una errata del aire aliado con la letra jota.

EXTRACTO DE UNA ENTREVISTA CON JABO H. PIZARROSO

"Hemos caído de lleno en la búsqueda total de la transparencia en todo y para
todo. Lo privado no existe. Y la intimidad es un deseo clandestino".

1. Este es el primer libro de cuentos que publica. ¿Cuándo cree que nace un escritor?, ¿Cuándo publica su primer libro?, ¿Cuándo le llega el reconocimiento literario?, ¿Cuándo consigue un anticipo económico desorbitado y goloso para escribir una novela que todavía no existe, pero debe ser parecida a la que forjó el éxito anterior?

Siempre he sentido que un escritor nunca acaba de ser completamente un escritor hasta que tras mucho escribir, publicado o no, eso es indistinto, se sumerge en un pantano de silencio. Hace un tiempo, Vila-Matas, un genio al que devoro y admiro, publicó un libro sobre la literatura del No, "Bartleby y compañía". Allí están todos los escritores que revelan mejor que ninguno lo que es la literatura actual, escritores que en un momento de sus vidas desaparecen. Siento que el camino del reconocimiento llevado al extremo, convertido en una especie de star system aplicado a la literatura, donde los autores son azafatas comerciales que venden sus productos, oculta en gran medida lo que realmente importa. Los escritores deberíamos volver a ser meros amanuenses invisibles, ocultos tras la grandeza o pobreza de nuestras historias, nada más. La excesiva personalización actual devora más que ninguna otra cosa a la ya de por sí débil palabra contemporánea. Hemos caído de lleno en la búsqueda total de la transparencia en todo y para todo. Lo privado no existe. Y la intimidad es un deseo clandestino. Suplicando ternura a los gatos traza brochazos en torno a este tema. Personajes que al fin y al cabo han visto amputada su intimidad, y no son capaces de reponerse a este corte humano. Por otra parte, noto que esto mismo está ocurriendo en el mundo literario. Sí que es cierto que un libro para sobrevivir necesita toda una serie de agentes externos, vamos a decir, agentes portadores de semillas económicas, sin eso, actualmente un libro no sale del escritorio de nadie.

No hay comentarios: