19 de agosto de 2008

La languidez del verano

Volvemos hace unos días de menorca, la isla adorada por Albert Camus en su "Anverso Y Reverso", ese pequeño libro de ensayos que escribió a los 22 años, en el año 35 o 36, en la calma que precedió a la guerra de España y a la segunda Guerra Mundial. Es la segunda vez...



que visito esta isla solitaria y perdida en el espacio y en el tiempo, Maó, Son-Bou, Calan Porter y CalesCoves, una playa que apenas reviste atractivos para el turismo ya que el agua está acolchada con rocas y las arenas de la pequeña playa hieren lo pies más que los guijarros puros. En los sesenta las cuevas que están horadadas en los muros que rodean la pequeña bahía de calescoves estuvieron habitadas y "ocupadas" por multitud de jóvenes que hicieron de aquella grutas su hogar. Los nativos menorquinos protestaron por esa ocupación y hace poco tiempo que desalojaron al último piel roja de aquellas grutas. Dije anteriormente que es la segunda vez que visito Menorca. La primera vez que estuve allí, con Javier, con Ana, con Belén, maravillosos viaje, coincidió mi estancia con el 11 S. Recuerdo la cita de Kafka que principiaba un libro de Vila-Matas que estaba leyendo en aquellos momentos: Hoy Alemania ha entrado en guerra. Por la tarde me voy a nadar. En esta segunda vez, un viaje acompañado de Rafa, Sara, Ana y Mauro, Rusia entra en Georgia para defender ya no un territorio, sino un gasoducto, pienso otra vez en la cita de Kafka, y encuentro similitudes entre los dos viajes. Viajamos siempre al mismo lugar. Yo viajo siempre a Ciudadela, si no han estado vayan y pierdanse un poco por allí...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Menos mal que habéis vuelto al BLOG.
Casi un mes de silencio.
¡Esto no se le puede hacer a un Yonqui!
Bienvenidos de nuevo, ¡Y a por todas!

Fdo: El Apache