30 de septiembre de 2008

Peces y Paces, el crash del 29 de setiembre



Ayer dábamos por hecho en el post que incluímos aquí, que el Congreso de los Estados Unidos de América iba dar el visto bueno al plan de inyección monetaria de Bush de 700 millones de dólares. Pero a eso de las nueve, diez de la noche, los periódicos españoles empezaron a abrir sus cajas de texto y sus columnas con los titulares que indicaban que la Cámara de Representantes vetaba el plan Bush de reflote de la economía. 228 votos en contra frente a 205 a favor.

Republicanos a favor y en contra. Demócratas a favor y en contra. A mi me interesan los que votaron en contra, no porque esté de acuerdo o en desacuerdo con ellos, sino porque es interesante estudiar la compleja y curiosa ligazón que hay entre los republicanos y los demócratas dle no al plan de Bush. Unos, los conservadores, lo hacen porque "quieren morir con las botas puestas". Su dinero lo tienen bien guardado y su liberalismo fundamentalista les impide aceptar una intervención estatal de ese calibre. Si votan a favor, de alguna manera están, o reinventando un nuevo capitalismo a la china, o matando el capitalismo que les ha hecho ricos. Y los demócratas votan que no porque no entienden cómo el pueblo americano tiene que pagar los desmanes de las hipotecas basura de la banca y de los "chicos de Wall street".

Nancy Pelosi, representante demócrata, en su discurso antes de la votación dijo entre otras cosas que los hombres de Wall Street privatizan su beneficio como nadie y luego nacionalizan el riesgo. Han metido la pata hasta el fondo y la votación de ayer, ideologizada hasta sus últimas consecuencias es un estadio más en la desestructura argumentativa de los defensores del liberalismo a ultranza y de los adoradores del dios mercado.

A Europa llega este tifón. Entra por Inglaterra y parece que va a llegar hasta aquí. Podremos saber hasta qué punto somos una colonia más del imperio. O quizá, Europa de una vez asuma que el imperio económico norteamaericano hace aguas, pero la madeja está tan interconectada que este punto parece del todo irreal.

Alicia hoy ya sabe lo que es la especulación y hacia dónde lleva al ser humano, y no sabe si reir o llorar mientras escucha a Humpty Dumpty.

2 comentarios:

Jesús Cotta Lobato dijo...

Sea afortunada o no la votación, a mí lo que me gusta de ellos es que no tienen disciplina de partido, a diferencia de lo que ocurre en Europa.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Sea afortunada o no la votación, a mí lo que me gusta de ellos es que no tienen disciplina de partido, a diferencia de lo que ocurre en Europa.