16 de septiembre de 2008

Teresa de Jesús, Kristeva y Jesús Cotta

En una entrevista publicada hoy en La Razón, Julia Kristeva habla de Teresa de Jesús:
La experiencia mística de esta mujer del siglo XVI ilumina sorprendentemente el surgimiento del panorama religioso de hoy en día, y sobre todo el lugar de la mujer. Una carmelita con velo y en el claustro. Sin embargo, ella no se protege de sus deseos, al contrario, no deja de atizarlos para destilarlos mejor y transformarlos. Como para muchos místicos cristianos, pero con una intensidad incomparable e inédita, la fe para esta mujer es un amor absoluto: plenitud total y vida abismal. En medio de la crisis actual de valores, entre secularización e integrismo, muchos piensan que nos queda al
menos un valor, el amor justamente. Y, sin embargo, vivimos el amor como consumidores porque hemos perdido el sentido. Yo he querido visitar ese castillo interior, esa necesidad de creer en Teresa, quien descubre que es sobre todo una necesidad de amor, y he explorado sus impases y sus éxtasis para atravesarlos.
No me he convertido, pero he encontrado a una mujer moderna con conflictos que son de actualidad.
Y Jesús Cotta, en su blog, hoy, escribe:
Cuando los editores de Mono Azul me encargaron hacer una selección de las obras de Teresa de Jesús y un prólogo, me di cuenta de que ellos sabían mejor que yo lo que me gustaba. No se imaginan el chaparrón de fuerza que me ha llovido encima leyendo a esta mujer. Aún me susurra ella en los oídos. Teresa va en la misma colección que Pessoa y Maiakovski, en un formato excelente. La Teresa de la portada es más rompedora y más fiel a ella que los muchos cuadros de Teresa que circulan por ahí y que a ella nunca le gustaron. Mérito de la editora. Y el texto de la contraportada, escrito por el editor, tiene tanto brío y tanta belleza como Teresa, un canto humano a una mujer desde el siglo veintiuno.Ésta es una Teresa para todos. En este libro habla una mujer que conoce los hondones del ser humano, que a veces sabe de ti más que tú, pero no alardea de ello, una mujer que dejó de amar la honra cuando las calumnias sobre ella comenzaron a darle risa y que acabó diciendo que “La misma honra se pierde sólo con desearla”. Cualquier otra persona con sus talentos sería muy vanidosa. Ella, en cambio, dice, que “No tenemos nada que no hayamos recibido”. Eso sí que es hablar como una reina, eso sí que es un gesto aristocrático y noble. En fin, aquí está Teresa como un allegro vivace para quien ame la música.
Ya está en las librerías.
Bienvenida la generosidad de Cotta hacia Teresa por hacer este libro y a Kristeva solo nos queda decirle que bienvenida al club de los admiradores de Teresa de Jesús.

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