16 de septiembre de 2010

Memorias del Desarrollo


Resulta curioso que Memorias del desarrollo viera la luz al mismo tiempo que la edición americana de Exit ghost, lo último de Philip Roth. También hay en estas páginas una reflexión alrededor de la vejez, pues en la sociedad de consumo todo, incluido el ser humano, es desechable. Pero el anciano de Memorias se resiste a ser arrumbado en el trastero en tanto sigue deseando, y sobre todo acarreando una memoria.


En él concurren los dos caminos, el que tomó y el que quiso rechazar, lo que fue y lo que podía haber sido, todo trenzado en una soga que le ata a la vida y le impele a emprender una huida en busca del verdadero yo. No desmenuzaré los sucesivos episodios ni el contundente final de esta obra, pero sí adelanto que hay un mensaje para los lectores del futuro, una suerte de testamento literario absolutamente fascinante. Y una advertencia: el autor asume el riesgo de desarrollar los diálogos casi en formato bilingüe inglés y español, algo que ya ensayara en cuentos como Jack y el guagüero. Ignoro si este hecho será molesto para quienes desconozcan la lengua de Shakespeare aun en sus nociones más básicas, pero creo que el experimento está justificado. La conciencia del personaje discurre en castellano, pero los diálogos con sus vecinos estadounidenses tal vez quedarían desvirtuados con la traducción. La sensación de dos planos —también idiomáticos— se hace de este modo mucho más poderosa.


Cuatro décadas después de Memorias del Subdesarrollo, Desnoes ha vuelto a sacar músculo para cerrar el círculo y demostrar, de paso, que aquella obra maestra no fue una iluminación pasajera. Esta segunda parte, aunque independiente de la primera, es un torrente similar de buena prosa que arrastra ideas punzantes directas a la conciencia. Un minucioso juego desmontable que proporcionará al lector muchas horas de placer y no pocas preguntas desasosegantes. Nunca es tarde para descubrir a un maestro escondido.

Alejandro Luque (Fragmento de crítica a MEMORIAS DEL DESARROLLO, // La Tormenta en un Vaso)

No hay comentarios: